sábado, 4 de febrero de 2012

Señor, no me quites nada.

Señor, no me quites los brazos
para poder abrazar a todos a los que quiero.
No me impidas la vista
para ver las maravillosas obras de tus manos.
No apartes de mí, mis pies
para correr libremente por el campo.

Señor, no me quites el olfato
ni me prives de esas sensaciones diarias que llenan mi vida
no apartes de mí todas tus bendiciones
no me dejes andar solo en el camino.

Señor, no me quites mi nombre
ni todas las personas alrededor que tanto quiero.
No quites de mí, el habla
para no decirles nunca más cuanto las amo.

Señor, no quites de mí, mi salud
ni en mi enfermedad, tu compañía.
No quites de mí las pertenencias
Y que jamás se aparte de mí, tu Palabra

Señor, no quiero que me quites nada
pero si quieres, quítame todo hasta la vida
porque sin ti no hay existencia
y tú eres dueño de mi mente, cuerpo y alma.

1 comentario: