miércoles, 2 de marzo de 2016

Once more with feeling.

  Ya cuantos años, prácticamente, que no entro por acá. 4 años, casi exactos.
Y lo que tardé incluso para poder hacerlo, pues apenas recordaba claves, santo y seña. 
Pero todo comenzó anoche, en un momento de epifanía; cuando recordé lo que era correr un blog. Escribir lo que fuera que se me ocurriera, sobre todo poesía; aunque a riesgo de ser mediocre, por lo menos era de corazón.

Hace mucho tiempo que no escribo, son varias las cosas que han llamado mi atención para no hacerlo. Aunque tampoco se ha perdido el tiempo: la literatura ha sido de las que más. Pero existe el temor no ya de olvidar, si no de darse cuenta de que realmente el escribir no era el fuerte. Con el tiempo aprendes (si es que usas bien los descalabros), y eso casi forzosamente tiene que incluir el como te expresas. A 4 años de haber dejado esto tan solo, miro hacia atrás, a veces no con poca vergüenza, y puedo darme cuenta de todo lo que ha cambiado. Hablando de la vida en general. Cuando empecé a escribir esto estaba pensando en algo divertido, pero conforme escribo hay algo melancólico, nostálgico, que va aflorando mientras se recuerda. Y creo que eso es algo inevitable al ver las cosas en retrospectiva.

Pero tratando de volver al cometido original, haré un pequeño repaso de lo que han sido estos 4 años:
 
  1.   Me he casado. (Que es lo mas importante.)
  2. Como consecuencia del punto anterior, he cambiado de casa.
  3. También cambié de trabajo. (2 veces.)
  4. Más de 150 libros después, creo que algo se me ha de haber pegado.
  5. He subido de peso. (10 kilos quizás. ¿15? Bueno, aún estoy abajo de los 100. No sé si como consecuencia del punto número 1.)
Y muchas cosas mas. Amistades nuevas, nuevas responsabilidades, nuevos gustos, nuevas metas.
Porque todo es nuevo con el paso del tiempo, y si no lo es, es que algo anda mal.

He decidido escribir de nuevo, volverlo a intentar. Ir mas allá de la poesía; escribir para mi, y porque no, para alguien mas. Ya lo he intentado en otros sitios y en redes sociales pero en ningún lugar he tenido esa sensación de intimidad y al mismo tiempo, de convivencia que ofrece un blog. No lo sé, quizá sólo sea una percepción personal.

Escribir de nuevo lo que me plazca, lo que se me ocurra. Sin que a mi mente le importe tanto lo que vaya saliendo de las manos (las correcciones pueden esperar hasta el final), y sentirme desahogado de tantos pensamientos.

Lo intentaré de nuevo, y que sea lo que tenga que ser.

sábado, 24 de marzo de 2012

Bajo el mismo cielo

Noche, ¿Por qué no eres solícita a mis súplicas?
Al no decirle a ella que la extraño tanto
la distancia y circunstancias nos separan
pero ambos estamos bajo el mismo cielo.

Solo nos dejas vientos, impregnados de recuerdos
diáfanas fragancias que enmarcan nuestro entorno
fotografías viejas clavadas en paredes
en paredes viejas, de nuestro corazón.

¿Por qué no le dices? ¿Por qué eres tardía?
Eres cruel como lo ha habido pocas
un día fuiste sublime y generosa, cómplice cándida
de todos nuestros días bajo el mismo cielo.

Noche, ¿Por qué no le dices que aun no muero?
Pero las horas sin ella son morir en vida
en sufrimiento
y su ausencia incrementa mi agonía.

Solo dile, una sola vez y prometo ser satisfecho
cuéntale como estoy y todo lo que estoy sintiendo
sé que sigue ahí y escuchara porque esta esperando
pues ambos estamos bajo el mismo cielo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Paisajes de utopía.

Notas quebradizas que se forman al pasar el viento entre los árboles
formando una a una alguna melodía triste,
el viento es fresco, tranquilo, pero suficientemente potente para mover mis recuerdos.
El campo es vasto y con colores diversos,
a lo lejos una manada de animales de largas patas y paso lento,
mientras hacen sonidos parecidos a máquinas, con un eco a lo lejos.
Un extraño sol se mira a la distancia, casi invisible.
Su tenue luz provoca que este mundo se mire púrpura sobre su cielo, y su superficie se mantenga oscura.
Un paisaje que daria miedo a cualquiera que no estuviera acostumbrado a él.

-¿Y decias, se llamaba?

Su silueta enmarcaba el extraño fondo del paisaje,
desde hace tiempo que no tenía compañia alguna,
y en este lugar el tiempo también se comporta de manera extraña.

-Solo, mi querido compañero.

Mi única compañia desde que tengo recuerdo, irónicamente lleva por nombre Soledad.

No hay nubes, de hecho no existen... me pregunto cuándo fue la última vez que miré alguna.

Su triste figura se posa a un lado de la mia, y al igual que yo, mira hacia arriba.
Está ese cielo púrpura, con ese pequeño sol que casi nunca se mueve,como mirando, vigilando.
Esperando respuestas de vida, sobre este valle cuál parece sacado de mis sueños.

-Estas solo, ella te dejó.
Fue en busca de nuevos horizontes, cruzando mares y atravezando montañas.
Posandose en lugares, entre tanta gente y tantas casas.
Se fue buscando algo que contigo le faltó; y no hiciste para detenerla, era libre y tú no podías hacer nada.
No podías cortarle el vuelo, pues no le diste tú, sus alas.
Aunque hayas querido detenerla, algo en tí se detenía.
Le prometiste que no te haría daño y por eso ella se fue con calma.
Si tan solo te viera como estas ahora.

-Yo no deseaba fama, poder ni fortuna, ¡ni siquiera lo hago ahora!
Sólo quería regresar un poco el tiempo, no para remendar mis errores ni faltas
sino para disfrutar de nuevo su compañia, vivir de nuevo la vida, repetirla,
aún sin cambiar nada.

-No fue culpa tuya, ni mucho menos de ella, son cosas que suceden.
Te has convertido en un rey sin su reina.

-Sus manos tan tiernas y tan suaves, con su piel a tono de terciopelo
sus oscuros ojos capaces de enamorar a cualquiera, en los cuales yo veía mi reflejo y esa dulce voz...
no me consideraría un rey, pero ella sería digna de ser cualquier reina.

Miramos juntos al horizonte, el mismo por donde ella partio.
El mismo por el que cada día miro, esperando que algun día regrese
no pierdo la esperanza, hasta el día que ya no mas respire.
-Te diría que la siguieras, aunque ya debe de estar lejos; quizás si algún día regresa, tú ya no estés aqui.

-Em...

-¿Karento?

-Jajaja, a mi no me metas en esto...

-Sus ojos?

-Sus ojos...

-¿Cual decías, era su nombre?

viernes, 24 de febrero de 2012

Tus manos

Me gustan tus manos
tan tiernas y tan suaves
que pueden crear o destruir mundos
que pueden helar mi piel con solo tocarme.

Quisiera tenerlas y nunca dejarlas ir
que estuvieran junto a las mías
las mías, tan solas y tan perdidas
como esperando las tuyas al venir.

Que puedo imaginarme todo aun sin tenerte cerca
o soñar por las noches que se avecinan frescas
que esas manos blancas recorren mi espalda
y llenarme de felicidad hasta que amanezca.

 ¿Me permites soñar?
¿Me permites celarte?
Tocarte tan solo con mis cabellos
que grave falta haría yo al tocar con mis manos tu hermoso cuerpo.

Que no haría falta hablar aparte de mis manos
que han tocado odio, rencor, que han tocado barro
inaceptable seria de mi parte sostenerte una mano
fingiendo pureza, estando más que manchado.

Como quisiera que tus manos estuvieran abiertas al aire
que corrieras a mí en un acto desesperado
como queriendo de mi, desear un abrazo.
¿Dime tu, te he contado de cuanta falta me haces?

Pero espera,  que no quiero ni imaginar
que agites tus manos al viento
mientras dices esa palabra, no
derramando una gota salada de tus lindos ojos, oh Dios
quisiera que nunca, algún día, dijeras adiós.

Entonces despierto.

domingo, 19 de febrero de 2012

Nuestra calle

¿Recuerdan cuando éramos (aún más) jóvenes,  y nuestra vida era una fiesta?
La calle siempre estaba llena de niños jugando y un poco mas adelante,
platicando ya entrada la noche.
Todos nos conocían en lo bueno y en lo malo, y todos nos eran conocidos.

Jugábamos a perseguirnos gritando tinzas!
y a las escondidas, con la calle siempre como escenario,
coleccionábamos tazos, hielocos y estampitas para cambiarlas por premios.
Jugamos juntos maquinitas, siempre en bola esperando
y aun han de recordar bien en que casas mas nos juntábamos

¿Recuerdan cuando casi todos en la cuadra nos hicimos de una bicicleta
y nos fuimos todos juntos a recorrer la colonia,
y aquella casa que servía de taller para estas?
Las platicas, los juegos, las juntas, las casas, las personas
las caídas, las mascotas, las fiestas y como se cerraba la calle para hacerlas.
La coperacha para el sonido de los bailes
y el bullicio que caracterizaba las tardes a causa de nuestras voces.

Pasamos tantos momentos, tanto buenos como malos
desde tragedias hasta amores secretos...y otros no tanto.
No hace falta decir nombres, ni lugares y tiempos,
sé que en el fondo todos recordaran un poco.

Pero ya crecimos y ha pasado el tiempo
cada quien tomo su propio camino
muchos ya ni siquiera podemos vernos, quizás para siempre,
otros ya ni las palabras nos unen
ahora si que solo los recuerdos quedan, y son solo nuestros.

Muchos ya tienen sus propios niños
y una nueva generación de pequeños esta creciendo en nuestra calle
pero el bullicio se ha ido, ya nada es igual
poco a poco nos fuimos despidiendo
los sonidos, apagándose
y las noches ya solo son fantasmas de nuestras voces.

Hay tantas cosas que recuerdo en estos momentos
pero seria interminable escribirlo,
fue un gran gusto haber crecido junto a ustedes
siempre voy a recordarlos con cariño, son los mejores.

Nuestra calle aun sigue aquí, extrañándonos a todos.


jueves, 9 de febrero de 2012

Soy vagabundo

Tengo un par de gatos
De ojos rojos terciopelo
Que lamen el aire rancio
Sobrecargado de recuerdos.

Tengo mis manos en mis bolsillos
Y en ellas, como unos cincuenta pesos
Los cargo desde que nací
Los guardo para comprarme sueños.

Tengo en mi pecho mil suspiros
Y en mi lomo un saco abierto
Lleno de harina que va cayendo
Que paso a paso marca un camino.

Soy solitario, un vagabundo
Sin vida propia y sin sentido
Cada día es una aventura
En toda esquina hay un vecino.

Tengo un saco y una camisa
Por si alguna fiesta así lo pide
Pero espera, la vida es una fiesta
Hay que estar vestido permanentemente.

Llorare, pues no me queda más
Cada lágrima tiene su precio
Invaluables son en el mercado negro
En este día soy inmensamente rico.

Soy un vagabundo del universo
La Vía Láctea es mi hogar
El planeta Tierra mi domicilio
Y cada esquina es mi habitación.

martes, 7 de febrero de 2012

Sobre sueños y pesadillas



 ¿Es un sueño?  Debe de serlo. ¿Una pesadilla?  Tal vez lo creo
 No creo que haya palabra que describa de mejor manera la situación por la que atravieso. 
Soy un desconocido mas, un desconocido para todas las personas que me rodean, para todas y cada una soy solo un ser mas que camina entre ellas,
y al cual no se le puede dirigir palabra alguna.
Soy una versión en estado puro de un completo desconocido,
sin rostro ni nombre; sin identidad. 
Soy una victima más de la desconfianza que impera en el mundo actual,
del cual sus habitantes cuidan sus espaldas de su propia sombra.

  Debe ser un sueño... ¿No lo es?

No puedo volar, no puedo cambiar mi panorama en ningún sentido.  Las cosas a mi alrededor no cambian, y todo es una monotonía la cual me enferma hasta los huesos.

No es un sueño; los sueños son hermosos, son una puerta de escape de un mundo crudo.  Son tesoros invaluables que todos buscan al dormir, los cuales se borran al despertar.  Son de las mejores cosas que nos ha regalado Dios, siempre y cuando no nos quedemos atrapados en ellos.

¡Es una pesadilla!

Las personas que me rodean no son personas cualesquiera, no son desconocidas para mí; conozco sus nombres pero no conozco su presente.  Conozco sus pasados.
Son versiones jóvenes de esos conocidos, versiones que desconocen mi naturaleza y cuestión de ser.  Y yo solamente soy un ser errante que miran con extrañeza y recelo,
a veces, con lástima...